Inicio Reflexiones Estas son las 7 prioridades en tu vida

Estas son las 7 prioridades en tu vida

COMPARTIR

Por lo general cuando tenemos una prioridad, es lo primero que debemos hacer y dejar el resto de cosas para después, sin embargo y para efectos de vivir una vida plena y pendiente de situaciones importantes, queremos que sepas que hemos diseñado una lista de 7 cosas indispensables que todo creyente debe hacer.

Todas las 7 actividades son prioritarias, sin embargo como es lógico debe haber un orden para realizarlas de acuerdo al grado de primacía de cada una.

Estas son las 7 prioridades en tu vida

Vamos a detallar cada una de estas prioridades que deberás seguir para obtener grandes beneficios en tu vida.

1.- Lo primero es Dios

Al estar conscientes de que todos los proyectos o actividades que hacemos en nuestro diario vivir no las podemos realizar sin la guía de Dios, estamos priorizando nuestra relación con Él; tenemos que priorizar el hecho de orar con toda la fe antes de emprender en una acción, antes de iniciar una relación con alguien, antes de salir de casa, antes de servirnos los alimentos, antes de adquirir algún objeto que necesitamos, antes que todo, primero es Dios a través de la oración.

No existe ninguna otra acción que debamos hacer sin que primero nos dirijamos a Dios para pedirle la fuerza y sabiduría necesarias para toda diligencia.

Mateo 22:37

37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38 Este es el primero y grande mandamiento.

La primera prioridad entonces es Dios, porque no debemos descuidar nuestra relación con Él, nuestro grado de dependencia hacia el Ser Supremo, debemos entender que sin Él nada es posible.

2.- Padres y cónyuge

En segunda instancia debemos priorizar nuestra relación con nuestros padres, en el caso de ser solteros o solteras; y, con nuestro cónyuge, en el caso de ser casados. Ya lo dice uno de los mandamientos de Dios:

Éxodo 20:12

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios.

No solo amarlos, sino honrarlos, este último término conlleva un alto grado de respeto, responsabilidad, amor y comprensión hacia nuestros padres, recuerden que son los seres que nos dieron la vida con la venia de Dios y que por ende merecen todo nuestro cariño y ayuda cuando lo necesiten; así como ellos nos guiaron, educaron y encaminaron por el sendero del bien, así debemos ser recíprocos con ellos a toda hora y en todo momento, hasta cuando Dios decida otra cosa.

En cuanto a nuestros esposos o esposas, debe ser la segunda prioridad cuando estamos casados, debemos tratar a nuestros cónyuges con el mismo grado de respeto, amor, comprensión, ternura y bondad, como el primer día en que salimos juntos y nos enamoramos.

Efesios 5:31

31 Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo

La relación con nuestro cónyuge debe ser óptima, siempre con la comunicación en todo momento, respetándose mutuamente, amándose todo el tiempo. Toda pareja tiene dificultades, problemas, situaciones adversas, sobre todo en el campo económico, sin embargo no por malos entendidos, por discusiones pequeñas, vamos a poner punto final a nuestra relación, siempre debemos luchar por mantenernos juntos y eso se logra con Dios al frente.

3.- Hermanos e hijos

Las personas que están solteros o solteras deben tener esta tercera prioridad: sus hermanos. Los hermanos o hermanas deben estar unidos, nunca separados, nunca distanciados por discusiones, por malos entendidos, por ofensas; deben comprender que de igual manera el respeto, la solidaridad, el cariño debe tener fuerte presencia en su relación como hermanos, porque son hermanos de sangre y hermanos en Cristo.

1 Juan 4:20

20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

Las personas que están casadas deben tener como tercera prioridad a sus hijos. Deben guiar a sus hijos por el camino del bien, instruirles en la Palabra de Dios, corregir su comportamiento si están actuando de una manera que ofende a sus padres y a Dios, ofrecerles la educación correspondiente para que tengan una profesión en su vida, enseñarles sobre el cariño, respeto, amor y solidaridad por el prójimo. Cuidar en todo momento de sus vidas, pero sin caer en provocación.

Efesios 6:4

4 Y vosotros, padres, no provoquéis la ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

4.- Estudios y trabajo

Otra de las prioridades que todo buen creyente debe tener es el interés por el conocimiento, siendo especialmente para los solteros. El estudio nos da la pauta que necesitamos para obtener una profesión y defendernos en la vida, sea para conseguir un trabajo o para emprender en algún negocio, todo por supuesto bajo la voluntad de Nuestro Señor. Sin estudio no podemos avanzar hacia nuestros objetivos terrenales, sin caer, claro está, en la obsesión por lo material, sino simplemente un modo de superarnos en la vida.

En el caso de las personas casadas, la cuarta prioridad debe ser el trabajo, sin obsesiones, sino lo necesario, no podemos ser absorbidos por nuestras tareas en una empresa o negocio y descuidar nuestra familia. El trabajo dignifica al hombre dice un pensamiento popular y Dios ya lo manifestó en un principio.

Proverbios 15:19

19 El camino del perezoso está plagado de espinas,
pero la senda del justo es como una calzada.

Colosenses 3:23-24

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

Y de acuerdo a estos últimos versículos, debemos precisamente trabajar con ganas, con alegría, con entusiasmo, como para Nuestro Señor. Cualquier dificultad que exista en nuestro trabajo, siempre será superado con la oración y la fe.

5.- La Iglesia

Como quinta prioridad, es la Iglesia, sí como lo leen. Muchos colocan a esta instancia en primer lugar y se descuidan de su familia, pero como ya hemos visto, las prioridades están justas en este orden.

La Iglesia es un factor fundamental para el conocimiento de Dios, asistir a una Iglesia de Sana Doctrina nos fortalece y nos amplía las enseñanzas sobre Jesucristo, para seguir un camino conforme a la voluntad de Dios y no conforme a la voluntad de los hombres y mucho menos a quienes osan llamarse representantes de Dios en la tierra.

Debemos asistir a la Iglesia todas las veces posibles, porque cada vez aprendemos más y mejoramos nuestras vidas en los diferentes ámbitos, porque nos fortalece para continuar en nuestras labores cotidianas cerca de Dios.

Hebreos 10:25

25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

6.- Parientes

Solteros y casados deben tener esta sexta prioridad, el hecho de no olvidarse de nuestros parientes, eso incluye por supuesto nuestros padres en primera instancia, nuestros hermanos y toda la familia, primos, tíos, abuelos y demás familiares, porque siempre es bueno ver a nuestra gente, saludarla, conversar con ellos y qué mejor si podemos conversar de Dios, si aún ellos siguen atados a una religión o peor aún si no son creyentes. Quizá me dirás: “pero cuando comienza una conversación sobre Jesús, muchas veces terminan en discusión y desavenencias que muy difícil se logran zanjar”, sí es verdad; pero si podemos intentarlo, porqué no, de lo contrario siempre podemos orar para que todos los familiares que queremos que sepan de Dios, lo hagan.

La idea es visitar a nuestros parientes y si están haciendo algo mal, llegar a ellos con sutileza y comprensión.

1 Timoteo 5:1-2

5 No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos;

2 a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza.

7.- Amigos

Los amigos también son muy importantes en nuestras vidas, no descuidemos la amistad y más bien cultivémosla para bien. Demos el tiempo que también se merecen y procuremos sembrar un afecto sólido, un cariño y respeto mutuo, para luego cosechar grandes beneficios. Te digo esto porque, como todos sabemos, la vida no la tenemos comprada, en algún momento nuestros familiares más cercanos pueden irse, nuestra esposa o esposo, nuestros hijos hacen sus vidas con su nueva familia, nuestros hermanos de igual manera y de pronto nos encontramos solos, terrenalmente hablando, sin nadie con quien conversar, sin que nadie nos brinde una sonrisa; entonces ahí es donde entra el amigo o amiga para de alguna manera suplir esas falencias y mantenernos con esperanza hasta cuando nos llame el Señor a su presencia.

Proverbios 17:17

17 En todo tiempo ama el amigo,
Y es como un hermano en tiempo de angustia.

Ahora ya sabes cuáles son las prioridades en tu vida y el orden de ellas, síguelas y te traerán muy buenos resultados para nuestro diario andar.

Comenta esto con tus amigos