Las 7 Mentiras de la Navidad: papá Noel – El Oscuro Origen de Santa Claus

No podía faltar dentro de las 7 mentiras de la navidad, aquel personaje bonachón que se lo conoce con diferentes nombres alrededor del mundo, pero por lo general se lo llama «papá Noel».
Este personaje inventado por cierta empresa tendría la intención de llenar de «felicidad» a los seres humanos ¿De verdad te proporciona dicha y plenitud un hombre vestido de rojo? mmm… creo que necesitas ayuda.
El famoso papá Noel que hasta ahora se lo presenta como la solución a la navidad especialmente en anuncios comerciales, no es más que una fantasía y te lo demuestro.
Introducción
«Ho, ho, ho». Esa risa inconfundible. Ese señor gordito de barba blanca, traje rojo y botas negras que supuestamente vive en el Polo Norte. Papá Noel. Santa Claus. El viejito pascuero. El ícono más comercial de la temporada navideña.
Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde salió realmente este personaje?
¿Qué tiene que ver un señor gordo que baja por chimeneas con el nacimiento de Jesucristo?
¿Por qué millones de padres les mienten a sus hijos diciéndoles que este personaje les traerá regalos si se portan bien?
Hoy vamos a desenmascarar una de las 7 mentiras de la Navidad más lucrativas y dañinas de todas: Papá Noel.
Y te advierto, lo que estás a punto de descubrir probablemente te molestará. Porque detrás de esa imagen tierna y acogedora se esconde una estrategia de marketing multimillonaria que ha convertido a millones de familias en consumidores compulsivos y endeudados.
Prepárate para conocer la verdad sobre el vendedor más exitoso de todos los tiempos.
El Hombre Real Detrás del Mito: San Nicolás de Bari
Contrario a lo que muchos creen, Papá Noel no es un personaje completamente inventado. Hay un hombre real detrás de este mito, aunque lo que hicieron con su historia es completamente otra cosa.
Su nombre era Nicolás. Nació en Lisia, Turquía (no en Italia, como muchos piensan) en una familia extremadamente adinerada.

Desde muy niño, Nicolás mostró un corazón generoso. Usaba su riqueza para ayudar a los pobres, compartir con los necesitados y especialmente, bendecir a los niños con regalos y dulces.
No solo en diciembre. Todo el año.
Ese es un detalle importante que convenientemente se olvida en la versión comercial.
Nicolás no esperaba una fecha específica para ser generoso. Su caridad era un estilo de vida, no una tradición estacional.
De Niño Generoso a Obispo
Cuando creció, Nicolás dedicó su vida al servicio religioso. Se convirtió en sacerdote y posteriormente fue nombrado obispo en Mira, Turquía.}
Vivió toda su vida en territorio turco y murió el 6 de diciembre del año 345 d.C.
¿Te preguntas por qué el traje de Papá Noel es rojo? Ahí está tu respuesta. El rojo es el color tradicional de las vestimentas de los obispos. Ese detalle al menos tiene una base histórica real.
Nicolás fue genuinamente un hombre bueno. Tenía un corazón especial para los niños y los más vulnerables.
Las historias sobre su generosidad eran legendarias. Una de las más famosas cuenta sobre una familia pobre cuya hija no podía casarse por falta de dote.
Nicolás, en secreto, dejó una bolsa con dinero en su casa, permitiendo que la boda se realizara.
Hermoso, ¿verdad? Un verdadero acto de amor cristiano.
Pero aquí viene el problema: Nicolás murió en el año 345 d.C.
Más de 1,500 años después, en 1807, la iglesia católica llevó sus restos a un pequeño pueblo llamado Bari, en Italia. Allí fue canonizado como «San Nicolás de Bari».
El Culto a San Nicolás
Una vez declarado santo, comenzó el problema. La gente empezó a pedirle milagros. A rezarle. A construirle templos.
Desde el siglo VI, se edificaron numerosas iglesias dedicadas a este santo en Rusia, Grecia y Turquía.
Los artistas lo pintaban. Los fieles lo veneraban. Los niños lo adoraban como su santo patrono.
¿Ves lo que pasó? Un hombre que en vida sirvió a Dios con humildad, después de muerto fue convertido en objeto de adoración.
Le atribuyeron poderes que nunca dijo tener. Lo hicieron santo patrono de los marineros porque supuestamente «calmaba las aguas en las tormentas».
Espera, ¿no era solo Jesús quien tenía poder sobre las aguas y los vientos?
¡Qué blasfemia atribuirle a Nicolas de Bari poderes que no lo tiene! Para que te des cuenta que son los hombres los que idolatran y se inventan cosas que la Biblia nunca menciona.
Y aquí comienza el primer problema de las 7 mentiras de la Navidad relacionadas con Papá Noel: tomar un hombre bueno y convertirlo en algo que nunca fue.
La Gran Transformación: De Santo Católico a Ícono Comercial
Pero la historia no termina ahí. De hecho, apenas comienza.
En 1823, algo extraño sucedió. Alguien decidió mezclar la historia de San Nicolás con algo completamente pagano y oscuro: el dios Odín (también conocido como Buotan).
La Mezcla con el Paganismo
¿Quién fabrica los juguetes que supuestamente reparte Papá Noel? Los duendes, ¿verdad? Esa es la historia que nos han contado.
Pero piénsalo bien. ¿Un personaje supuestamente cristiano trabajando con duendes? ¿Con criaturas del folclore pagano y la mitología nórdica?
El dios Odín, en la mitología nórdica, era representado como un anciano de barba blanca que viajaba en un trineo jalado por animales mágicos. Tenía conexiones con duendes y espíritus del bosque.

Alguien pensó: «¿Qué tal si mezclamos a San Nicolás con Odín?» Y así nació la imagen que conocemos hoy: un anciano de barba blanca, con botas (que usan los duendes en la mitología nórdica), que viaja en un trineo jalado por renos.

¿Te das cuenta de lo que hicieron? Mezclaron algo supuestamente santo con algo completamente pagano. Lo cristiano con lo demoníaco. Lo sagrado con lo profano.
Y eso, hermanos, es exactamente la estrategia del enemigo: no te presenta la mentira como algo feo y repulsivo.
Te la presenta hermosa, atractiva, mágica. Te la envuelve en luces, colores y alegría para que no veas el engaño detrás.
1931: El Año Que Cambió Todo – Coca-Cola Crea a Papá Noel
Aquí es donde la historia toma un giro completamente comercial.
Un empresario norteamericano tuvo una idea «brillante»: «¿Qué tal si creamos un personaje especialmente diseñado para la Navidad que nos ayude a vender productos de manera masiva?»
Y así, las 7 mentiras de la Navidad encontraron su representante más exitoso.
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El Caricaturista Tomás Nast
En 1931, la empresa Coca-Cola contrató al caricaturista Tomás Nast para crear una imagen de Papá Noel para su campaña navideña.
Lee bien esa fecha: 1931. Hace menos de 100 años. Este no es un personaje antiguo ni tradicional. Es una creación publicitaria del siglo XX.
Nast dibujó a un hombre gordo y robusto, con mejillas coloradas, barba blanca abundante, vestido completamente de rojo (el color corporativo de Coca-Cola, por cierto), con el gorro del dios Odín y las botas negras de los duendes.
Lo hizo ver acogedor, cálido, amoroso. Un abuelito perfecto que todos quisiéramos tener.
Y crearon una historia completa alrededor de él:
- Vive en el Polo Norte
- Tiene una fábrica donde los duendes fabrican juguetes
- Recibe cartas de niños de todo el mundo
- Cada 24 de diciembre viaja en su trineo mágico
- Baja por las chimeneas de las casas
- Deja regalos bajo el árbol de Navidad
- Le gusta la Coca-Cola (y después, gracias a la industria láctea, también la leche y las galletas Oreo)
La Estrategia Perfecta
¿Por qué fue tan exitosa esta campaña? Porque no solo vendía un producto, vendía una experiencia. Una emoción. Un sueño.
Los padres querían ver la magia en los ojos de sus hijos. Los niños querían creer en algo mágico. Y las empresas querían vender, vender, vender.
Desde entonces, los estadounidenses adoptaron este personaje como propio. Y como siempre sucede, lo que pasa en Estados Unidos eventualmente llega al resto del mundo.
Entonces, la mayoría de países latinoamericanos, absorbimos, imitamos y adoptamos todo lo que viene del Norte.
Y así, Papá Noel se convirtió en el ícono universal de la Navidad.
Más popular que el mismo Jesús en su supuesto cumpleaños, que a propósito un 25 de diciembre NO NACIÓ JESÚS. Quieres saber sobre esto? Visita este enlace: Jesús no nació un 25 de diciembre
El Lado Oscuro de Papá Noel
Pero tú me dirás, «¿qué tiene de malo? Es solo un personaje tierno para alegrar a los niños.»
Déjame mostrarte exactamente qué tiene de malo.
Primera Razón: Viola el Mandamiento Bíblico
Mateo 23:9 es claro y contundente:
«Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.»
El único que merece ser llamado «Padre» en un sentido espiritual es Dios. No un santo. No un líder religioso. Y definitivamente no un personaje comercial vestido de rojo.
Cuando le dices a tu hijo «Papá Noel», estás usando un título que pertenece solo a Dios. Noel significa «nacimiento» en francés. Papá Noel literalmente significa «Padre Nacimiento».
¿Le estás dando ese título a un personaje inventado por Coca-Cola?
Segunda Razón: Le Roba la Gloria a Jesús
Juan 10:10 dice:
«El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.»
Pregúntate honestamente: cuando llega diciembre, ¿de qué hablan más los niños? ¿De Jesús o de Papá Noel?
Las 7 mentiras de la Navidad han logrado algo increíble: convertir el supuesto cumpleaños de Jesús en una celebración donde Él es completamente secundario.
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En las empresas ya no se dice «Feliz Navidad» (por aquello de no ofender a nadie). Se dice «Felices Fiestas». Jesús ha sido completamente removido de la ecuación.
Y en su lugar, ¿quién reina? Un gordo de traje rojo que vende electrodomésticos, ropa, juguetes y refrescos.
Papá Noel se convirtió en el dios de los centros comerciales.
Hace unos años, en la inauguración de un mall en Guayaquil, en Ecuador, lo llevaron en helicóptero. Como si fuera un superhéroe. Como si fuera digno de adoración.
Eso, hermanos, es idolatría moderna.
Y no se diga en países como EEUU, donde prácticamente forran de luces en todas las casas y en sitios públicos montan toda una estructura de luces, árboles y su infaltable personaje rojo, llenando todo de hipocresía… Y Jesús dónde queda?
Tercera Razón: Nos Convierte en Esclavos del Consumismo
Esta es quizás la consecuencia más devastadora de las 7 mentiras de la Navidad.
A nombre de Papá Noel, millones de familias se endeudan cada año. Se sienten obligadas a comprar regalos que no pueden pagar.
Usan tarjetas de crédito con la mentalidad de «lleve ahora y pague en marzo» como si marzo nunca fuera a llegar.
Y cuando llega marzo, llegan las peleas matrimoniales. Las deudas. El estrés. La ansiedad.
¿Tú crees que Dios quiere que su pueblo viva endeudado y estresado en nombre de una celebración que Él nunca ordenó?
En una sola noche, la del 24 de diciembre, las familias ecuatorianas por ejemplo, gastan en promedio $800 entre decoraciones, comida, regalos y todo lo relacionado con estas mentiras.
Ochocientos dólares. Para muchas familias, eso es más de un mes de salario.
¿Y eso glorifica a Dios? ¿Eso honra a Jesús?
Cuarta Razón: Crea Desigualdad y Resentimiento en los Niños
Este punto me duele especialmente.
El niño rico, cuyos padres tienen recursos, escribe su carta a Papá Noel pidiendo el último iPhone, la bicicleta de montaña, los videojuegos más caros. Y el 25 de diciembre, encuentra todo eso bajo el árbol.
Él cree que Papá Noel le trajo todo porque «se portó bien».
Pero el niño pobre también escribe su carta. También cree en Papá Noel. También se porta bien (quizás mejor que el niño rico). Y el 25 de diciembre, ¿qué recibe?
Zapatos usados. Una trompeta rota. Regalos de segunda mano que la mamá del niño rico ya no quiere.
Y ese niño pobre se pregunta: «¿Por qué Papá Noel le dio tanto al otro niño y a mí casi nada? ¿No me porto bien? ¿No soy lo suficientemente bueno?»
Hace años circuló en Guayaquil una carta viral de un niño pobre insultando a Papá Noel. Le decía que le iba a caer a palos a los renos para que caminara igual que él, porque nunca le trajo la bicicleta que le pidió.
Eso es lo que hace esta mentira. Crea resentimiento. Crea divisiones sociales. Les enseña a los niños pobres a odiar a los ricos. Les enseña que no son lo suficientemente buenos, lo suficientemente valiosos.
¿Eso es lo que queremos enseñarles a nuestros hijos?
Quinta Razón: Les Mentimos a Nuestros Hijos
Esto es serio. Marcos 9:42 dice:
«Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.»
Cuando les mentimos a nuestros hijos sobre Papá Noel, les estamos enseñando que está bien mentir.
Que está bien mezclar la verdad con la fantasía. Que los adultos, las personas en quienes más confían, no son confiables.
Les decimos: «Papá Noel va a venir si te portas bien.» Mentira.
Les manifestamos: «Deja tus zapatos y Papá Noel te traerá regalos.» Mentira.
Les aclaramos: «El Niño Dios te está trayendo esto.» Mentira.
Y cuando crecen y descubren que todo era falso, ¿qué más de lo que les enseñamos creerán que es mentira? ¿La existencia de Dios? ¿La historia de Jesús? ¿El evangelio?
Estamos haciendo tropezar a nuestros hijos con nuestras propias mentiras.
Los Renos, Los Duendes y Todo el Paquete Comercial
Ya que estamos desenmascarando las 7 mentiras de la Navidad, hablemos de todo el paquete.
El trineo de Papá Noel supuestamente es jalado por ocho renos. Rodolfo es el más famoso, el que tiene la nariz roja brillante. Los otros se llaman Donner, Blitzen, Cometa, Cupido, Brillante, Centella y Zorro.
¿De dónde salió todo esto? De canciones comerciales. De películas. De campañas publicitarias.
«Rodolfo el reno» es una canción norteamericana que se volvió viral. Ahora la escuchamos más que los villancicos tradicionales.
«Más vale que no llores, más vale que no grites, más vale que te portes bien, porque Papá Noel ya está en la ciudad.» !Qué tristeza TANTA MENTIRA!
Esa canción les enseña a los niños que deben comportarse no por amor a Dios, no porque es lo correcto, sino por miedo a no recibir regalos. Es manipulación emocional disfrazada de canción navideña.
Y los duendes. Esas criaturas mitológicas que supuestamente fabrican juguetes en el Polo Norte. ¿Desde cuándo un santo cristiano trabaja con duendes? ¿Desde cuándo mezclamos lo sagrado con la mitología pagana?
Todo esto es parte del engaño. Todo está diseñado para vender, para generar consumo, para mantenernos atrapados en un ciclo de gastos y deudas año tras año.
¿Por Qué Seguimos Perpetuando Esta Mentira?
Esta es la pregunta del millón. Si ahora sabes que es mentira, ¿por qué es tan difícil dejarlo?
El Poder de la Tradición
Déjame contarte una historia.
Una niña ve a su mamá comprar una palanqueta de pan. Cuando la mamá va a ponerla en la bandeja, le corta las puntas. La niña pregunta: «Mamá, ¿por qué le cortas las puntas?»
La mamá responde: «No sé. Así lo hacía mi mamá.»
La niña va con la abuela. «Abuelita, ¿por qué le cortabas las puntas al pan?»
La abuela dice: «No sé, hijita. Así lo hacía mi mamá. Vamos a preguntarle.»
Van con la bisabuela. «Bisabuela, ¿por qué cortabas las puntas del pan?»
La bisabuela se ríe: «Porque cuando me casé éramos muy pobres. La palanqueta era muy larga y la bandeja muy pequeña. Tenía que cortar las puntas para que cupiera.»
¿Ves lo que pasa? Seguimos haciendo cosas sin saber por qué. Solo porque «siempre se ha hecho así».
La tradición puede ser poderosa. Pero la tradición sin verdad es solo costumbre vacía.
El Miedo al Qué Dirán
«¿Qué van a pensar de mí si no le doy regalos a mis hijos en Navidad?»
«Van a decir que soy tacaño, miserable.»
«Van a pensar que soy un mal padre.»
El miedo a la crítica social nos mantiene atrapados en mentiras. Preferimos seguir la corriente que enfrentar la verdad.
Pero, ¿a quién debemos agradar? ¿A Dios o a los hombres?
Nos Gusta la Mentira
Esta es la verdad más dura de todas. Nos gusta. Nos encanta. Las luces, las decoraciones, la magia, la emoción en los ojos de los niños.
Todo eso es hermoso a los ojos humanos. Y Satanás es experto en hacer que las mentiras se vean hermosas.
Recuerda: el diablo no era feo. Era Lucifer, el lucero, el portador de luz. Él no te asusta con cosas horribles. Te seduce con cosas hermosas.
Y Papá Noel es hermoso. Es tierno. Es mágico. Es acogedor.
Pero sigue siendo una mentira.
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Dile NO a Él y SÍ a Él
Quiero dejarte con esta frase que resume todo:
Dile NO a él (Papá Noel) y SÍ a Él (Jesucristo).
Las 7 mentiras de la Navidad te piden que inviertas tu dinero, tu tiempo, tu energía y tu fe en cosas que no vienen de Dios.
Pero Jesús te ofrece algo completamente diferente. Él no te pide que te endeudes. No te pide que finjas. No te pide que compres su amor con regalos caros.
Él solo quiere tu corazón.
¿Qué Hago Entonces en Diciembre?
Esta es la pregunta práctica.
No celebres Navidad. Proclama Navidad.
¿Cuál es la diferencia? Enorme.
Celebrar implica todo el paquete comercial: el árbol, el pesebre, los regalos, la deuda, el estrés.
Proclamar significa simplemente compartir la verdad: Jesús vino al mundo. Vivió sin pecado. Murió por nuestros pecados. Resucitó al tercer día. Ascendió al cielo. Y viene pronto por su iglesia.
Ese es el mensaje. Eso es lo que tus hijos necesitan escuchar.
No necesitan un gordo de barba blanca que les trae regalos. Necesitan un Salvador que les ofrece vida eterna.
Sé Honesto Con Tus Hijos
Si ya les mentiste sobre Papá Noel, este es el momento de corregir el error.
Siéntate con ellos. Pídeles perdón. Explícales la verdad.
No se van a traumatizar. De hecho, van a aprender una lección valiosa: que la verdad es más importante que las mentiras bonitas.
Y cuando crezcan, te lo van a agradecer.
La Historia de Charles Dickens y el Espíritu Navideño
¿Conoces la historia de Ebenezer Scrooge? Es un cuento de Navidad escrito por Charles Dickens.
Cuenta la historia de un hombre avaro y tacaño que no celebra la Navidad. Todos lo odian por eso. Lo tildan de miserable, de no tener «espíritu navideño».
¿Ves la manipulación? Si no celebras Navidad, eres malo. Eres el villano de la historia.
Pero aquí está la verdad: un cristiano verdadero NO debe tener «espíritu navideño». Debe tener el Espíritu Santo.
El espíritu navideño es estacional, comercial, vacío. El Espíritu Santo es eterno, transformador, real.
No te dejes manipular por historias diseñadas para hacerte sentir culpable por no participar en mentiras.
Conclusión
Las 7 mentiras de la Navidad relacionadas con Papá Noel son profundas, arraigadas y extremadamente lucrativas para quienes las perpetúan.
Tomaron a un hombre bueno, San Nicolás de Bari, que genuinamente ayudaba a los pobres durante toda su vida, y lo convirtieron en un ícono comercial que solo aparece en diciembre para venderte cosas que no necesitas.
Lo mezclaron con un dios pagano. Lo convirtieron en el vocero de Coca-Cola. Lo pusieron a trabajar con duendes. Le inventaron renos mágicos. Le dieron poderes sobrenaturales.
Y nosotros, sin cuestionar, aceptamos todo el paquete. Les mentimos a nuestros hijos. Nos endeudamos hasta el cuello. Permitimos que este personaje le robe la gloria a Jesús en su supuesto cumpleaños.
Papá Noel no es inofensivo. Es la representación perfecta de cómo el enemigo toma algo que originalmente fue bueno y lo corrompe completamente.
Es hora de despertar. Es hora de decir: «Suficiente.»
No más mentiras. No más deudas. No más idolatría disfrazada de tradición.
Dile NO a él y SÍ a Él.
NO a Papá Noel, el personaje comercial creado por Coca-Cola.
SÍ a Jesucristo, el Salvador del mundo que viene pronto a llevarnos a casa.
Esa es la verdadera proclamación de la Navidad. Y es lo único que vale la pena enseñarles a nuestros hijos.
Preguntas Frecuentes
1. ¿San Nicolás de Bari realmente existió?
Sí, San Nicolás fue una persona real que vivió en Turquía (no en Italia) y murió el 6 de diciembre del año 345 d.C.
Era un obispo generoso que ayudaba a los pobres y especialmente a los niños durante toda su vida, no solo en diciembre.
Sin embargo, después de su muerte fue canonizado por la iglesia católica y su historia fue distorsionada y comercializada hasta convertirse en el Papá Noel moderno que conocemos hoy.
2. ¿Es cierto que Coca-Cola creó la imagen moderna de Papá Noel?
Sí. En 1931, Coca-Cola contrató al caricaturista estadounidense Tomás Nast para crear una imagen de Papá Noel para su campaña navideña.
Nast diseñó al personaje gordo, de mejillas rojas, vestido completamente de rojo (el color corporativo de Coca-Cola) con barba blanca.
Esta imagen se popularizó mundialmente y es la que conocemos hoy. Antes de esto, existían diversas representaciones de San Nicolás, pero ninguna tan comercialmente exitosa.
3. ¿Por qué es peligroso enseñarles a los niños sobre Papá Noel?
Por varias razones: (1) Les estamos mintiendo deliberadamente, violando la confianza que tienen en nosotros. (2) Estamos usando el título «Padre» para un personaje comercial cuando Mateo 23:9 dice que solo debemos llamar Padre al que está en los cielos. (3) Crea desigualdad y resentimiento entre niños ricos y pobres. (4) Roba la gloria a Jesús haciendo que la Navidad se trate de regalos y no del evangelio. (5) Nos esclaviza al consumismo y las deudas.
4. ¿Qué tiene que ver Papá Noel con el dios Odín?
En 1823, la historia de San Nicolás fue mezclada con la mitología nórdica del dios Odín (también llamado Buotan), quien era representado como un anciano de barba blanca que viajaba en trineo.
Los duendes, las botas, el trineo jalado por animales mágicos (renos) y otros elementos provienen de esta mitología pagana, no del cristianismo.
Es una mezcla de lo sagrado con lo profano, lo cristiano con lo demoníaco, diseñada para crear un personaje comercialmente atractivo.
5. ¿Cómo puedo celebrar diciembre sin mentirle a mis hijos sobre Papá Noel?
No celebres Navidad, proclama Navidad. La diferencia es fundamental. Proclamar significa compartir la verdad del evangelio: que Jesús vino al mundo, vivió sin pecado, murió por nuestros pecados, resucitó y viene pronto. Lee con tus hijos Lucas 2 y Mateo 2, las verdaderas historias bíblicas.
No necesitas endeudarte, no necesitas decoraciones paganas, no necesitas mentiras. Si ya les mentiste sobre Papá Noel, pídeles perdón y explícales la verdad. No se traumatizarán; aprenderán que la verdad es más valiosa que las mentiras bonitas.
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