Jesús

Las 7 Mentiras de la Navidad: Los Regalos – El Oscuro Origen del Intercambio Navideño

El consumismo desmedido es el que se manifiesta en esta época a través de los regalos con el pretexto de navidad, pero es indudable que esto nada tiene que ver con Jesucristo y la verdad de su Palabra.

Esta es otra mentira de la navidad, el hecho de dar regalos y gastar el dinero impunemente, cuando todos esos recursos bien podrían donarse a quienes no tienen comida y vestimenta, pero no solo en esta época, sino todo el tiempo.

Definitivamente es la presión más grande de diciembre. La que te quita el sueño y vacía tu cuenta bancaria.

Tienes que comprar regalos para tu esposa, tus hijos, tus padres, tus suegros, tus hermanos, tus sobrinos, tus compañeros de trabajo.

La lista es interminable. Y no pueden ser regalos cualquiera. Tienen que ser «buenos regalos», regalos que impresionen, que demuestren cuánto te importan.

Si no das regalos, eres tacaño. Miserable. Alguien sin «espíritu navideño». Un completo Grinch!

Así que te endeudas. Usas la tarjeta de crédito. «Compre ahora, pague en marzo.» Gastas más de lo que tienes. Y justificas todo diciéndote a ti mismo: «Es Navidad. Es la época de dar.»

Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde sale realmente esta tradición? ¿Por qué en diciembre todos nos sentimos obligados a intercambiar regalos? ¿Qué tiene que ver esto con el nacimiento de Jesús?

Hoy vamos a desenmascarar una de las 7 mentiras de la Navidad más costosas y estresantes de todas: la tradición de los regalos navideños.

Y descubrirás que esta práctica no tiene absolutamente nada que ver con Jesucristo.

De hecho, tiene raíces en sacrificios paganos, brujas, emperadores sanguinarios y rituales para obtener prosperidad de dioses falsos.

Recapitulación: Las Primeras Cuatro Mentiras

Antes de sumergirnos en la quinta mentira, hagamos una pausa para recordar lo que hemos aprendido hasta ahora.

Primera mentira: Los pesebres, belenes o nacimientos. Figuras que recrean un supuesto «milagro» de una estatua que le sonrió a San Francisco de Asís. No tienen fundamento bíblico y violan el mandamiento de no hacer imágenes. (Lee el artículo: Primera Mentira El Pesebre)

Segunda mentira: Los tres reyes magos llamados Melchor, Gaspar y Baltazar. La Biblia nunca dice que eran tres, nunca da sus nombres, nunca dice que eran reyes, y nunca dice que estuvieron en el pesebre. De hecho, llegaron más de un año después del nacimiento. (Lee el artículo: Segunda Mentira Tres reyes magos)

Tercera mentira: Papá Noel. Un personaje creado por Coca-Cola en 1931, mezclando la historia de San Nicolás de Bari con el dios pagano Odín y los duendes de la mitología nórdica. Un ícono comercial que le roba la gloria a Jesús. (Lee el artículo: Tercera mentira Papá Noel)

Cuarta mentira: El árbol de navidad. Originalmente decorado con sangre y cabezas humanas en rituales paganos dedicados a Odín y Thor. La Biblia prohíbe explícitamente esta práctica, pero fue «cristianizada» por San Bonifacio y Martín Lutero. (Lee el artículo: Cuarta mentira El Árbol)

Y ahora llegamos a la quinta mentira de la navidad: los regalos.

La Gran Confusión: Ofrendas vs Regalos

Aquí es donde muchas personas se confunden. Dicen: «Pero los sabios del oriente le llevaron regalos a Jesús. ¿No estamos imitando eso?»

No. Y aquí está la diferencia crucial.

Los sabios del oriente no le llevaron regalos a Jesús. Le llevaron ofrendas.

¿Cuál es la diferencia? Enorme.

Ofrendas: Un Acto de Adoración

Una ofrenda es algo que se presenta ante un superior, ante alguien digno de honor, ante Dios. Es un acto de adoración, de reconocimiento, de reverencia.

Cuando los sabios del oriente llegaron (recuerda, más de un año después del nacimiento), no dijeron: «María, este es tu regalo. José, toma esto para ti.»

No hubo intercambio. No fue un «toma y daca».

Simplemente se postraron ante Jesús, reconocieron que Él era el Rey de reyes, y presentaron sus ofrendas: oro, incienso y mirra. Después se fueron.

No esperaron recibir nada a cambio. Nunca hubo una fiesta de intercambio de regalos. Jamás celebraron con pavo y postres. María no les dio una canasta navideña de agradecimiento.

Fue un acto de adoración unidireccional hacia el único que lo merecía: Jesús.

Regalos: Un Intercambio Social

Los regalos navideños modernos son completamente diferentes. Son un intercambio social obligatorio.

«Te doy esto, tú me das eso.» «Si me das un regalo, yo tengo que darte uno de vuelta.» «Si no te doy un regalo, pensarás que soy tacaño.»

Eso no es adoración. Es obligación social. Una simple tradición. Sólo consumismo.

Las 7 mentiras de la Navidad han tomado un hermoso acto de adoración (ofrendar a Jesús) y lo han distorsionado en una práctica comercial estresante que no tiene nada que ver con Él.

El Verdadero Origen: La Saturnalia Romana

Entonces, si el intercambio de regalos no viene de la historia bíblica del nacimiento de Jesús, ¿de dónde viene?

Como casi todas las tradiciones navideñas, viene de Roma. Ese centro de depravación, paganismo y prácticas satánicas que eventualmente «cristianizó» todo sin renunciar realmente a nada.

La Fiesta de Saturno

En la antigua Roma, a mediados de diciembre, se realizaba una fiesta masiva en honor al dios Saturno (en griego, Chronos). Esta celebración se llamaba La Saturnalia.

Recreación con IA de La Saturnalia, fiesta pagana de la antigua Roma
Recreación con IA de La Saturnalia, fiesta pagana de la antigua Roma | Img: Chatgpt

Era una época de completo desenfreno. Durante varios días, las normas sociales se invertían. Los esclavos podían burlarse de sus amos. La gente se emborrachaba públicamente. Había orgías en las calles.

Y al final de esta fiesta pagana, los adultos les daban obsequios a los niños.

Ahí está. Ese es el origen de dar regalos a los niños en diciembre.

No tiene nada que ver con el nacimiento de Jesús. Es una práctica pagana romana dedicada a un dios falso.

Pero la iglesia romana, en lugar de rechazar esta práctica, la «cristianizó». Simplemente cambiaron el nombre de la fiesta de «Saturnalia» a «Navidad» y dijeron: «Ahora damos regalos en honor al nacimiento de Jesús.»

¿Ves el patrón? Igual que con el árbol, igual que con el pesebre, igual que con todo lo demás. Toman algo pagano, le ponen una etiqueta «cristiana», y esperan que Dios lo apruebe.

Pero Dios no aprueba el sincretismo. Él no acepta que mezcles lo santo con lo profano.

Los Personajes Paganos Que Traían Regalos

Las 7 mentiras de la Navidad están llenas de personajes oscuros que la mayoría de la gente desconoce. Y todos ellos están conectados con la tradición de dar regalos.

Befana: La Bruja Italiana

En Italia, antes de que Papá Noel se popularizara, era una bruja llamada Befana quien traía los regalos a los niños.

Sí, leíste bien. Una bruja.

Recreación con IA de Befana, la bruja italiana que llevaba regalos a los niños
Recreación con IA de Befana, la bruja italiana que llevaba regalos a los niños Img: FlexClip

La leyenda dice que cuando nació Jesús, todos los magos y brujos tuvieron que ir a adorar al niño. Pero Befana se negó.

Como castigo, fue condenada a vagar por la eternidad llevando regalos a todos los niños del mundo cada 6 de enero.

Hasta hoy, en Italia y muchos países europeos, los niños reciben sus regalos el 6 de enero, no el 25 de diciembre. Y gritan: «¡Befana! ¡Befana!» invocando a esta bruja para que les traiga obsequios.

Esa tradición llegó a América Latina como «el Día de los Reyes Magos». Cambiaron a la bruja por los supuestos reyes, pero mantuvieron la fecha y la práctica.

Babushka: La Bruja Rusa

En Rusia, tienen su propia versión. En lugar de Befana, es una abuela-bruja llamada Babushka quien reparte los regalos.

Misma historia, mismo concepto pagano, diferente nombre.

Olentzero: El Gigante Vasco

En los pueblos vascos de España, los regalos los traía un gigante llamado Olentzero.

Los gigantes en las mitologías antiguas eran considerados semi-dioses. Los cíclopes, por ejemplo. Seres con poderes sobrenaturales.

Olentzero era uno de estos seres míticos encargados de bendecir a los niños con regalos.

Los Ayudantes: Duendes de Barba Blanca

¿Notaste algo? Todos estos personajes —Befana, Babushka, Olentzero— tenían ayudantes.

Y esos ayudantes eran siempre los mismos: duendes de barba blanca, botas altas y gorros puntiagudos.

¿Te suena familiar? Son exactamente los ayudantes de Papá Noel.

Porque Papá Noel no es un personaje original. Es una amalgama de todas estas tradiciones paganas europeas, empaquetadas por Coca-Cola en 1931 para crear el ícono comercial perfecto.

Todo está conectado. Las 7 mentiras de la Navidad son como una red entretejida de paganismo, brujería, mitología y comercialismo.

La Tradición de Prosperidad del Año Nuevo

Pero la historia del intercambio de regalos va más profundo aún. No solo se trataba de dar obsequios a los niños. Había un propósito específico detrás.

El Origen de «Próspero Año Nuevo»

¿Alguna vez te has preguntado por qué las tarjetas navideñas dicen «Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo»?

¿Por qué prosperidad? ¿Qué tiene que ver la prosperidad con el nacimiento de Jesús?

Nada. Absolutamente nada.

La prosperidad viene de otra tradición pagana completamente diferente.

En Europa, durante los meses de invierno (finales de noviembre, diciembre, enero), era obligatorio presentar ofrendas o regalos a los reyes y a los dioses.

¿Por qué? Para asegurar la prosperidad en el año nuevo.

La creencia era simple: si le dabas regalos al rey, regalos a los dioses, y regalos a tus familiares en diciembre, entonces los dioses te verían con agrado y te bendecirían con prosperidad en el año que viene.

Si no dabas regalos, enfrentarías pobreza, mala suerte, escasez.

Esa es la verdadera raíz del consumismo navideño. No es generosidad. Es superstición pagana.

Rómulo y la Diosa Estrenia

Remontémonos al siglo VIII a.C., en los tiempos de la fundación de Roma.

La leyenda dice que Rómulo y Remo, los fundadores míticos de Roma, fueron criados por una loba. Rómulo se convirtió en el primer rey.

El primer día del año, Rómulo recibía «buenos deseos» mediante ramas de un bosque sagrado dedicado a la diosa Estrenia.

Esta práctica se convirtió en tradición, y luego en ley.

Tatio, uno de los primeros gobernantes de Roma, promulgó que todos debían presentarle regalos al rey el primer día del año para que los dioses los vieran con agrado y el año comenzara con prosperidad.

La Evolución de los Regalos

Inicialmente, la gente se intercambiaba ramas de árboles. Literalmente, ramas. No tenían ningún valor práctico, pero simbolizaban el deseo de prosperidad.

Con el tiempo, las ramas fueron reemplazadas por objetos más útiles:

  • Monedas de bronce
  • Lámparas (necesarias porque no había electricidad)
  • Nueces (una fruta apreciada)

Después evolucionaron a:

  • Monedas de oro y plata
  • Joyas
  • Velas
  • Canastas de prosperidad (lo que hoy llamamos «canastas navideñas«)

La idea era siempre la misma: no puedes presentarte ante los dioses o los reyes con las manos vacías. Y el regalo debe estar a la altura de su investidura.

Si eras rico, no podías dar pequeñeces. Tenías que dar algo digno de un rey.

¿Ahora ves de dónde viene la presión de dar «buenos regalos»? ¿De dónde sale la idea de que serás visto como miserable si no das regalos costosos?

No viene de la Biblia. Viene de supersticiones paganas romanas.

El Cuerno de la Abundancia

¿Has visto esas decoraciones en forma de cuerno llenas de frutas y alimentos? Se llaman «cuernos de la abundancia» o «cuernos de la prosperidad».

Mucha gente los usa como decoración navideña sin saber qué son realmente.

Representan a dioses y diosas paganas que supuestamente ofrecían prosperidad y fertilidad. Son símbolos de adoración a deidades falsas.

Y los ponemos en nuestras casas pensando que son «bonitos».

Las 7 mentiras de la Navidad están tan normalizadas que ya ni siquiera reconocemos los símbolos paganos cuando los vemos.

El Emperador Calígula y los Saturnales

Hablemos de uno de los emperadores más despiadados de Roma: Calígula.

Gobernó solo cuatro años, del 37 al 41 d.C. Era conocido por su crueldad, su locura, su sed de sangre.

Durante los Saturnales (las fiestas que comenzaban el 17 de diciembre), Calígula se colocaba en la puerta de su palacio para recibir regalos.

Calígula recibía regalos
Calígula recibía regalos | Img: La Vanguardia

Y la gente estaba obligada a traerle obsequios costosos: ropa, joyas, dinero.

De ahí viene la tradición de comprarse ropa nueva para Navidad. De ahí viene la idea de que «debes estrenar» en estas fechas.

No porque la Biblia lo diga. Porque un emperador sanguinario lo exigía.

Y ahora, dos mil años después, seguimos la misma tradición. Nos sentimos obligados a comprar ropa nueva, a estrenar, a gastar dinero que no tenemos.

Todo para perpetuar una costumbre que nació de la tiranía y el paganismo.

El Consumismo Moderno: El Fruto de Mentiras Antiguas

Las 7 mentiras de la Navidad han creado la temporada de consumo más grande del año.

Las tiendas hacen el 40% de sus ventas anuales en diciembre. Los centros comerciales están abarrotados. Las tarjetas de crédito explotan.

Y todo se justifica diciendo: «Es Navidad. Es época de dar

Pero no estás dando por amor. Estás dando por obligación. Por tradición. Por miedo a ser visto como tacaño.

El Ciclo de la Deuda

Diciembre llega. Te sientes presionado a comprar regalos para todos.

Usas tu tarjeta de crédito. «Compre ahora, pague en marzo.»

Marzo llega. Tienes que empezar a pagar. Pero los intereses son altos. La deuda se acumula.

Pasas seis meses del año siguiente pagando las compras navideñas.

Y cuando llega diciembre otra vez, el ciclo se repite.

¿Eso es Bendición? Definitivamente NO, eso es esclavitud financiera.

Los Niños Como Pedigüeños

Una de las consecuencias más tristes es lo que les hacemos a nuestros hijos.

Les enseñamos que diciembre es el mes de «pedir». De hacer listas de deseos. De esperar regalos.

Los convertimos en consumidores desde pequeños. En pedigüeños.

Y cuando no reciben todo lo que pidieron, se decepcionan. Se sienten menos queridos que otros niños.

Los niños ricos reciben todo y aprenden que merecen todo. Los niños pobres reciben poco o nada y aprenden que no son lo suficientemente buenos.

¿Eso es lo que queremos enseñarles? ¿Materialismo, consumismo, desigualdad?

La Biblia no enseña nada de esto. Todo viene de tradiciones paganas que hemos adoptado sin cuestionar.

¿Dónde Está «Nochebuena» en la Biblia?

Ya que estamos desmantelando las 7 mentiras de la Navidad, hablemos de «Nochebuena».

¿En qué parte de la Biblia se menciona Nochebuena? ¿Dónde dice que el 24 de diciembre es una noche especial?

No está. En ninguna parte.

Nochebuena es otra invención. Otra tradición sin fundamento bíblico.

Jesús no nació el 25 de diciembre. No sabemos cuándo nació exactamente, pero definitivamente no fue en invierno (los pastores estaban en los campos, lo cual era imposible en invierno en esa región).

Entonces, ¿por qué celebramos Nochebuena? Porque la iglesia romana tomó la fecha de las fiestas paganas (Saturnalia, el solsticio de invierno) y la «cristianizó».

Cambiaron el nombre. Cambiaron superficialmente el propósito. Pero mantuvieron todas las prácticas paganas: el árbol, los regalos, la comida especial, el consumo masivo.

¿Te estás dando cuenta o seguimos igual o peor?

La Cristianización Fallida

Aquí está el problema fundamental con todas las 7 mentiras de la Navidad:

La iglesia romana pensó que podía tomar prácticas paganas y «cristianizarlas» simplemente dándoles un nuevo significado.

Pero no funciona así.

No puedes tomar algo que Dios condena y hacerlo aceptable poniéndole una etiqueta cristiana.

Imagina esto: Tomo un ídolo pagano, le pongo una Biblia encima, y digo: «Ahora es cristiano.»

¿Eso lo hace cristiano? Claro que no.

El ídolo sigue siendo un ídolo. El paganismo sigue siendo paganismo.

Y todas estas tradiciones navideñas siguen siendo paganas, no importa cuánto intentemos justificarlas diciendo: «Pero ahora lo hacemos en honor a Jesús.»

Dios no acepta ese tipo de adoración. Él quiere obediencia pura, no sincretismo disfrazado.

El Único Regalo Que Jesús Quiere

Si realmente queremos honrar a Jesús, si realmente queremos darle algo, ¿qué quiere Él?

No quiere tus regalos costosos. No quiere que te endeudes. No quiere que gastes dinero que no tienes en cosas que no necesitas.

Él quiere tu corazón.

Quiere tu obediencia. Quiere que renuncies a las mentiras y vivas en la verdad.

Quiere que dejes de mezclar lo santo con lo profano. Que dejes de llamar «cristiano» a lo que es pagano.

Proverbios 23:26 dice:

«Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.»

Ese es el único «regalo» que Jesús verdaderamente desea. Tu corazón completamente entregado a Él.

¿Qué Hago Entonces en Diciembre?

Esta es la pregunta práctica. Si dejas de intercambiar regalos, ¿qué haces?

Primero, entiende que no estás obligado a participar en tradiciones que no tienen fundamento bíblico.

Si quieres ser generoso con tu familia, hazlo. Pero hazlo porque genuinamente quieres bendecirlos, no porque es diciembre y «es lo que se hace».

Puedes ser generoso en febrero, en julio, en octubre. La generosidad verdadera no está atada a una fecha en el calendario.

Segundo, enséñales la verdad a tus hijos. Explícales que el intercambio de regalos no tiene nada que ver con Jesús. Que no necesitan hacer listas interminables de cosas que quieren.

Enséñales que es más importante dar que recibir. Pero no porque sea diciembre, sino porque esa es la actitud del corazón que Dios desea todo el año.

Tercero, no te dejes presionar por la crítica social. La gente te va a juzgar. Te van a llamar tacaño, miserable, aguafiestas.

Pero, ¿a quién le importa más agradar? ¿A Dios o a los hombres?

Conclusión

Las 7 mentiras de la Navidad relacionadas con los regalos son antiguas, profundas y extremadamente costosas.

El intercambio de regalos navideños no viene de la historia bíblica del nacimiento de Jesús. Viene de:

  • La Saturnalia romana, fiestas paganas dedicadas al dios Saturno
  • Brujas como Befana y Babushka que supuestamente traían regalos
  • Gigantes mitológicos como Olentzero
  • Supersticiones sobre obtener prosperidad en el año nuevo dando regalos a reyes y dioses
  • El emperador Calígula exigiendo tributos durante los Saturnales
  • Tradiciones europeas paganas que fueron «cristianizadas» por la iglesia romana

No tiene nada, absolutamente nada, que ver con adorar a Jesús.

Los sabios del oriente no intercambiaron regalos. Presentaron ofrendas a Jesús como acto de adoración. Esa es la diferencia crucial.

Y ahora, dos mil años después, hemos convertido lo que debería ser un mensaje simple del evangelio en un circo comercial de consumismo, deudas y estrés.

Ya es hora de decir: suficiente.

No necesitas endeudarte para «celebrar» a Jesús. No necesitas comprar regalos costosos para demostrar amor. No necesitas participar en tradiciones paganas cristianizadas.

Lo que Jesús quiere es simple: tu corazón. Tu obediencia. Tu vida rendida a Él.

Eso no cuesta dinero. No genera deudas. No causa estrés.

Solo requiere que renuncies a las mentiras y abraces la verdad.

Navidad no se celebra. Se proclama. Y la proclamación es gratuita, liberadora y transformadora.


Preguntas Frecuentes

1. ¿Los sabios del oriente le dieron regalos a Jesús?

No exactamente. Le presentaron ofrendas, no regalos. La diferencia es crucial: una ofrenda es un acto de adoración hacia alguien superior (en este caso, el Rey de reyes).

No hubo intercambio. Los sabios no esperaban recibir nada a cambio. No fue una celebración con intercambio de regalos entre todos los presentes.

Simplemente se postraron, adoraron a Jesús, presentaron oro, incienso y mirra, y se fueron. No hay fundamento bíblico para el intercambio masivo de regalos que practicamos en Navidad.

2. ¿De dónde viene realmente la tradición de dar regalos en Navidad?

Viene de varias fuentes paganas: (1) La Saturnalia romana, fiestas dedicadas al dios Saturno donde los adultos daban obsequios a los niños. (2) Tradiciones europeas de dar regalos a reyes y dioses en diciembre para asegurar prosperidad en el año nuevo. (3) Personajes míticos como la bruja Befana (Italia), la bruja Babushka (Rusia) y el gigante Olentzero (País Vasco) que supuestamente traían regalos. La iglesia romana «cristianizó» estas prácticas paganas cambiándoles el nombre, pero manteniendo las costumbres.

3. ¿Qué es el cuerno de la abundancia y por qué se usa en Navidad?

El cuerno de la abundancia (o cuerno de la prosperidad) es un símbolo pagano que representa a dioses y diosas de la fertilidad y la prosperidad en la mitología antigua.

Era usado en rituales para invocar bendiciones materiales de estas deidades falsas. Hoy se usa como «decoración navideña» sin que la mayoría de la gente sepa que es un símbolo de adoración a dioses paganos.

Es otro ejemplo de cómo símbolos claramente paganos han sido normalizados y «cristianizados» sin fundamento bíblico.

4. ¿Por qué las tarjetas dicen «Próspero Año Nuevo»?

Esta frase viene de antiguas supersticiones paganas europeas. La creencia era que si dabas regalos a los reyes, dioses y familiares en diciembre, los dioses te verían con favor y te bendecirían con prosperidad en el año siguiente.

Si no dabas regalos, enfrentarías pobreza y mala suerte. Esta superstición se convirtió en tradición y eventualmente en ley durante el Imperio Romano. No tiene ninguna base bíblica. Es pura superstición pagana que hemos adoptado como si fuera cristiana.

5. ¿Está mal ser generoso y dar regalos a mi familia?

No está mal ser generoso. De hecho, la Biblia nos anima a dar. Pero hay dos problemas con el intercambio de regalos navideños: (1) Se hace por obligación social y tradición, no por genuina generosidad del corazón. (2) Está enraizado en prácticas paganas y se presenta como algo que honra a Jesús cuando no tiene nada que ver con Él. Si quieres bendecir a tu familia, hazlo en cualquier momento del año por amor genuino, no porque «es Navidad y es lo que se hace». Y sobre todo, no te endeudes ni gastes más de lo que tienes por presión social. Dios no te pide eso.

Ahora ya sabes de dónde sale esta tradición de dar regalos en Navidad, convirtiéndose en otra de las 7 mentiras de esta época del año.

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