Las 7 mentiras de la navidad: La Cena navideña Del nacimiento del sol al pavo relleno

La cena navideña representa uno de los momentos más esperados por la gran mayoría en todo el mundo, independientemente de que sean cristianos o no.
Esta mentira de la navidad no tiene nada que ver con Jesús, más bien apunta directamente al pecado de la gula, porque muchos comerán hasta saciarse y aún más, sin importar que otros están clamando por un plato de comida no solo esta época sino todo el tiempo.
¿La cena navideña perfecta?
El mantel perfecto. Las mejores recetas. El pavo dorado y jugoso. La mesa decorada como si fuera una portada de revista.
Diciembre llega y con él, la presión de preparar «la cena navideña perfecta».
Las mujeres se afanan buscando el último postre de moda. Los hombres calculan cuánto costará el pavo, el vino, los ingredientes para el relleno.
Esto me recuerda a un versículo bíblico que dice lo siguiente:
38 Mientras iba de camino con sus discípulos, Jesús entró en una aldea y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. 39 Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. 40 Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo:
—Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude!
41 —Marta, Marta —contestó el Señor—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, 42 pero solo una es necesaria. María ha escogido la mejor y nadie se la quitará.
No obstante, no entendemos y seguimos con el estrés de la cena navideña.
Todo tiene que estar impecable. Porque es Navidad. Es que se hace así. Porque «estamos celebrando el nacimiento de Jesús.»
Pero, ¿realmente estamos celebrando el nacimiento de Jesús? ¿O estamos perpetuando una tradición pagana que no tiene absolutamente nada que ver con Él?
Hoy vamos a desenmascarar una de las 7 mentiras de la Navidad más extendidas y aceptadas: la cena navideña del 24 y 25 de diciembre.
Y descubrirás que esta tradición de comilonas y banquetes viene de fiestas romanas dedicadas al dios Saturno, de rituales celtas para adorar al sol, y de una decisión arbitraria de un papa en el año 350 d.C.
Prepárate, porque lo que estás a punto de leer cambiará para siempre la forma en que ves esa cena del 24 de diciembre.
Una Aclaración Importante: No Es Pecado Comer Pavo
Antes de continuar, necesito dejarte algo absolutamente claro: no es pecado comer pavo.
No estoy diciendo que comer pavo está mal. No aseguro que reunirte con tu familia a compartir una comida es pecado. De ninguna manera decorar tu mesa o preparar postres especiales ofende a Dios.
Si quieres comer pavo el 24 de diciembre, cómelo. Si desea preparar arroz navideño con pasas, prepáralo. Te nace invitar a tu familia y disfrutar de una cena especial, hazlo.
Pero hazlo sabiendo la verdad.
El problema no es la comida en sí. El problema es la mentira que rodea esa comida. La mentira de que estamos «celebrando el nacimiento de Jesús» cuando en realidad estamos perpetuando tradiciones paganas que fueron cristianizadas sin ninguna base bíblica.
Las 7 mentiras de la Navidad no se tratan de prohibir cosas. Se tratan de revelar la verdad para que puedas tomar decisiones informadas, no basadas en tradiciones que nadie cuestiona.
Así que mantén eso en mente mientras continuamos.
¿María Preparó Pavo la Noche del Nacimiento?
Hagamos un ejercicio de sentido común.
La Biblia nos cuenta que María y José llegaron a Belén para el censo. No encontraron lugar en el mesón.
María estaba a punto de dar a luz. Terminaron en un lugar humilde, probablemente una cueva o un establo.
Ahora, imagínate esa escena.
¿Crees que María, sin tener dónde hospedarse, a punto de dar a luz, estaba preocupada por preparar un pavo relleno?
¿Crees que José, viendo a su esposa con dolores de parto, corrió a buscar ingredientes para el arroz navideño con queso y maíz?
¿Te imaginas a María, después de dar a luz a Jesús, organizando una gran fiesta con postres, vino y baile hasta el amanecer?
Por supuesto que no. Es absurdo incluso pensarlo.
Entonces, ¿de dónde sale esta tradición de la gran cena del 24 de diciembre? Si no viene de la historia bíblica del nacimiento de Jesús, ¿de dónde viene?
La respuesta, como casi siempre, nos lleva a Roma.
El Origen Pagano: Tres Fiestas Romanas
Las 7 mentiras de la Navidad relacionadas con la cena navideña tienen raíces en tres fiestas paganas distintas que se celebraban en Roma durante la última semana de diciembre.
1. La Fiesta Yule: Adoración al Nacimiento del Nuevo Sol
La primera tradición viene de la cultura celta. Se llamaba Yule.
En pleno invierno, la última semana de diciembre (del 24 al 31), los celtas celebraban una fiesta dedicada al nacimiento del nuevo sol.

¿Qué hacían? Cortaban el tronco de un árbol enorme, un árbol de Yule, y lo quemaban durante siete días completos.
Sí, del 24 al 31, ese tronco ardía continuamente en honor al dios sol.
¿Te das cuenta de cómo todo está conectado? El árbol de navidad, las fechas específicas, todo forma parte de la misma red de paganismo.
Durante esos siete días, había abundancia de comida. Era una época de festejo, de celebración, de consumo masivo.
¿De dónde crees que sale la tradición del postre «tronco navideño»? Exactamente, de esta costumbre de los celtas.

¿Lo ves? todas las mentiras de la navidad, no son más que tradiciones provenientes de fiestas paganas.
2. La Saturnalia: Fiestas al Dios Saturno
La segunda tradición es la Saturnalia, las fiestas dedicadas al dios Saturno (en griego, Chronos).
Estas fiestas también se celebraban en la última semana de diciembre. Y eran épocas de completo desenfreno como ya lo vimos en la quinta mentira de la Navidad: Los regalos.
Durante la Saturnalia:
- Nadie trabajaba
- Los esclavos podían burlarse de sus amos
- Había orgías públicas
- La gente comía y bebía hasta el exceso
- Se intercambiaban regalos
De hecho, era tan extremo que los romanos desarrollaron la práctica de comer hasta que no podían más, provocarse el vómito, y luego seguir comiendo. Eso es gula llevada al nivel más repugnante.
Proverbios 23:1-3 advierte contra esto:
«Cuando te sientes a comer con algún señor, considera bien lo que está delante de ti, y pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito, no codicies sus manjares delicados, porque es pan engañoso.»
Y Proverbios 23:19-21 continúa:
«Oye, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino, no estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne; porque el bebedor y el comilón empobrecerán.»
La Biblia prohíbe claramente la gula, la borrachera y el exceso. Y sin embargo, las 7 mentiras de la Navidad nos han llevado a adoptar exactamente esas prácticas como parte de nuestra «celebración cristiana.»
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3. Natalis Solis Invicti: El Nacimiento del Sol Invicto
La tercera fiesta es el Natalis Solis Invicti, que en español significa «el nacimiento del sol invicto.»
Esta celebración específicamente ocurría el 25 de diciembre. Estaba asociada con el nacimiento del dios Apolo, el dios del sol.
Durante esta época:
- Los romanos posponían todos los negocios
- No había guerras (se declaraba una tregua)
- Todo era fiesta, comida y celebración
Ahora entiendes de dónde viene la tradición de las «treguas navideñas» en tiempos de guerra. Cuando hay conflictos internacionales, a menudo se declara un cese al fuego durante estas fechas.
No es porque el mundo respeta a Jesús. Es porque están siguiendo una antigua tradición romana pagana.
¿Aún quieres seguir cayendo en la tentación de seguir con estas tradiciones sin fundamento para los cristianos?
El Año 350 d.C.: La Gran Cristianización
Entonces, si el 25 de diciembre era la fecha pagana para celebrar el nacimiento del sol, ¿cómo se convirtió en la fecha del nacimiento de Jesús?
En el año 350 d.C., el Papa Julio I tomó una decisión que cambiaría la historia para siempre.
Decretó que el nacimiento de Cristo sería celebrado el 25 de diciembre.
¿Basado en qué? ¿En alguna revelación divina? ¿En evidencia histórica o bíblica?
Para nada.
Fue una decisión completamente arbitraria diseñada para «cristianizar» las fiestas paganas que la gente ya estaba celebrando.
El razonamiento era simple: «Si no podemos hacer que la gente deje de celebrar el nacimiento del sol, simplemente digamos que ahora están celebrando el nacimiento de Jesús.» ¡Qué Blasfemia!
Cambiaron el dios. Ya no era el dios sol. Ahora era Jesús.
Pero mantuvieron todas las prácticas: la comida abundante, el vino, las fiestas, la semana de no trabajar.
Y en lugar de siete días de festejo, lo redujeron a dos cenas principales: la cena de Navidad (24-25 de diciembre) y la cena de Año Nuevo (31 de diciembre-1 de enero).
Las 7 mentiras de la Navidad están llenas de estos intentos de «cristianizar» lo pagano sin renunciar realmente a nada.
La Misa de Gallo: Otra Invención Sin Base Bíblica
Ya que estamos hablando de tradiciones sin fundamento bíblico, hablemos de la misa de gallo.
La tradición dice que a las 12 de la noche del 24 de diciembre, hay que asistir a una misa especial llamada «misa de gallo.»
¿Por qué «de gallo»? Porque supuestamente fue a esa hora que Jesús nació, y un gallo cantó para anunciarlo.
¡Espera, qué! ¿Dónde dice eso en la Biblia?
En ninguna parte.
De hecho, la única vez que la Biblia menciona un gallo cantando es cuando Pedro negó a Jesús tres veces. Y eso no tiene nada que ver con el nacimiento de Cristo.
Entonces, ¿de dónde sale la misa de gallo? De la misma imaginación humana que inventó todas las otras tradiciones navideñas.
No hay un solo versículo bíblico que apoye esta práctica. No hay ningún mandamiento de Jesús o los apóstoles de hacer una misa especial a medianoche del 24 de diciembre.
Es pura tradición. Pura invención humana.
¿Vas a seguir asistiendo a esta tradición sin fundamento?
El Pavo: De Thanksgiving a la Navidad Ecuatoriana
Ahora hablemos específicamente del pavo. ¿Cómo llegó a ser el plato central de la cena navideña en América Latina?
La historia es fascinante y, como todo lo demás, no tiene nada que ver con Jesús.
Thanksgiving: La Fiesta Más Importante de Estados Unidos
En Estados Unidos, la fiesta más importante del año no es Navidad. Es Thanksgiving, el Día de Acción de Gracias, que se celebra el cuarto jueves de noviembre.
Esta tradición comenzó cuando los primeros colonos europeos (los «pilgrims») hicieron las paces con los nativos americanos. Compartieron una comida juntos y dieron gracias a Dios.
La comida tradicional de Thanksgiving incluye:
- Pavo relleno
- Puré de papas
- Gravy (salsa)
- Pay de manzana
- Choclo
- Pancitos
Es una celebración familiar donde todos viajan largas distancias para estar juntos. Es más importante que Navidad para la mayoría de los estadounidenses.
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La Comercialización del Excedente
Entonces, ¿qué tiene que ver Thanksgiving con la Navidad en América Latina?
Simple: comercio.
Después de Thanksgiving, los productores de pavo en Estados Unidos tenían un excedente enorme. No podían vender todos los pavos en noviembre.
Así que, con gran astucia comercial, comenzaron a exportar ese excedente a Sudamérica.
Y nos vendieron la idea de que «una verdadera cena navideña» debe incluir pavo relleno.
Nosotros, que ya habíamos sido colonizados por España y sus tradiciones de comilonas en diciembre, adoptamos fácilmente esta nueva costumbre.
Los españoles nos trajeron la tradición de comer abundantemente en estas fechas. Los estadounidenses nos vendieron el pavo como el plato principal.
Y así, las 7 mentiras de la Navidad sumaron otra capa comercial a una tradición ya saturada de paganismo.
La Obsesión Con la Cena Perfecta
Hoy en día, la cena navideña se ha convertido en una obsesión.
Las mujeres se estresan preparando el menú perfecto. Los manteles deben ser especiales. La decoración debe lucir como de revista. El pavo debe estar dorado y jugoso. El arroz debe tener el tono rojo y verde perfecto (los colores de Papá Noel y el árbol de navidad, por supuesto).
Los postres navideños deben incluir nueces. Las ensaladas deben ser «navideñas.» Todo debe tener un toque especial que lo diferencie de una comida normal.
¿Y para qué? ¿Para honrar a Jesús?
No. Para cumplir con una tradición que no tiene nada que ver con Él.
María no se estresó preparando una cena perfecta la noche que nació Jesús. No había mantel navideño. No había arroz con queso y choclo. No había postre con nueces.
Había humildad. Había sencillez. Había un mensaje de salvación, no una fiesta de consumo.
Y en efecto, María fue una sierva ejemplar porque obedeció al pie de la letra los mandamientos de Dios
Las Consecuencias Oscuras de Esta Mentira
Las 7 mentiras de la Navidad no son inofensivas. Tienen consecuencias reales y devastadoras en la vida de las personas.
1. La Gula y la Idolatría a la Comida
Diciembre se ha convertido en el mes del exceso alimenticio.
Cena navideña de la empresa. Cena con amigos. Cena con la familia extendida. Cena de Nochebuena. Cena de Navidad. Cena de Año Nuevo.
Comemos y comemos y comemos. Y justificamos la gula diciendo: «Es una vez al año.»
Pero la Biblia es clara: la gula es pecado. El exceso es pecado.
Proverbios 23:20-21 lo dice sin rodeos:
«No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne; porque el bebedor y el comilón empobrecerán.»
La gula empobrece. No solo tu bolsillo, sino tu espíritu.
2. Las Borracheras y la Vergüenza Familiar
Y luego está el alcohol.
Diciembre es también el mes con mayor consumo de alcohol. Las borracheras son «normales» en estas fechas.
Cuántos hombres (y ahora también mujeres) han sido motivo de vergüenza para sus familias en estas fechas. En lugar de traer alegría, traen dolor.
No llegan a la cena porque están tirados borrachos en alguna esquina. Pierden la oportunidad de abrazar a sus hijos a medianoche porque están inconscientes.
¿Y creen que eso honra a Jesús? ¿Eso es «celebrar su nacimiento»?
3. La Depresión y los Suicidios
Este es quizás el efecto más trágico de las 7 mentiras de la Navidad.
Diciembre tiene el índice más alto de suicidios del año.
¿Por qué? Porque nos han vendido la mentira de que estas fechas son «para estar en familia», «para ser feliz», «para celebrar.»
Pero, ¿qué pasa si no tienes familia cerca? ¿Qué pasa si estás solo? ¿Qué pasa si perdiste a un ser querido? ¿Qué pasa si tu matrimonio se rompió?
La presión de «tener que estar feliz» en diciembre se vuelve insoportable. La nostalgia, la soledad, la depresión… todo se magnifica.
Y algunas personas llegan al punto de quitarse la vida.
Y aunque la Biblia no diga directamente que si te suicidas te vas al infierno, pero sí te asegura que si dejas de creer en las promesas de Jesús, no estarás precisamente en el Reino de Dios.
Entonces, ¿realmente estas «hermosas tradiciones» están trayendo vida? ¿O están trayendo muerte?
4. El Endeudamiento y la Presión Financiera
Y por supuesto, está el aspecto económico.
Una «buena cena navideña» es cara. El pavo, los ingredientes especiales, el vino, la decoración… todo suma.
Y luego tienes dos cenas: la del 24 y la del 31.
Familias que apenas llegan a fin de mes se endeudan para poder presentar una cena «digna» en Navidad.
¿Por qué? Por presión social. Para que no los vean como pobres o fracasados.
Pero Dios nunca te pidió que te endeudes para «celebrar» un cumpleaños que ni siquiera es en esta fecha.
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¿Qué Dice Realmente la Biblia?
Aquí está la verdad simple y directa:
En ninguna parte de la Biblia se nos manda a recordar o celebrar el nacimiento de Jesús.
Lee los evangelios. Lee los libros de los apóstoles. Busca algún mandamiento de hacer una cena especial el día del nacimiento de Cristo.
No lo encontrarás. Porque no existe.
Lo que sí nos manda la Biblia es a recordar su muerte, su sepultura, su resurrección.
Lucas 22:19 dice:
«Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.»
Jesús nos mandó recordar su muerte, no su nacimiento.
El enfoque del evangelio no está en que Jesús nació. Está en que Jesús murió por nuestros pecados, resucitó al tercer día, y viene pronto.
Ese es el mensaje. Esa es la proclamación de Navidad.
Entonces, ¿Qué Hago el 24 de Diciembre?
Esta es la pregunta práctica.
Si la cena navideña no tiene fundamento bíblico, si viene de fiestas paganas, si fue cristianizada arbitrariamente por un papa… ¿qué hago?
Aquí está mi respuesta: haz lo que quieras, pero hazlo con conocimiento.
Si quieres reunirte con tu familia y compartir una comida especial, porque tienes recursos, hazlo. No es pecado. La comida es un regalo de Dios. Pero te pido también que compartas con los más necesitados.
Además, hazlo sabiendo que no estás «celebrando el nacimiento de Jesús.» Porque Jesús no nació en esta fecha, y Él nunca nos mandó a celebrar su cumpleaños.
Si quieres comer pavo, cómelo. Dale gracias a Dios por la comida. Disfrútala con tu familia.
Pero no digas que lo haces «en honor a Jesús» cuando en realidad estás perpetuando una tradición pagana cristianizada.
La Verdadera Proclamación
Las 7 mentiras de la Navidad nos han hecho perder el enfoque.
Navidad no es una fiesta que celebrar. Es un mensaje que proclamar.
¿Cuál es ese mensaje?
Jesús vino al mundo. Vivió sin pecado. Murió por nuestros pecados. Resucitó al tercer día. Ascendió al cielo. Y viene pronto a buscar a su iglesia.
Eso es lo que debes proclamar. No necesitas un pavo relleno para eso. No necesitas una cena de siete platos. No necesitas un mantel especial.
Solo necesitas abrir tu boca y decir la verdad.
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Una Oración de Rendición
Si lo que has leído te ha impactado, si el Espíritu Santo está hablando a tu corazón, puedes hacer esta oración:
«Señor, he estado lleno de tradiciones y costumbres porque no sabía. Pero ahora te doy gracias porque me has enseñado. Sé que lo que vamos a celebrar este año en estas fechas no tiene nada que ver contigo.
Por eso quiero celebrar verdaderamente mi nacimiento en tu corazón, proclamando tu nacimiento, proclamando la Navidad que no está en que tú hayas nacido un 25 de diciembre, sino que yo he nacido en tu corazón.
Ahora quiero vivir idéntico a ti, imitándote en todo. Te amo Señor con todo mi corazón, con toda mi alma y con todas mis fuerzas. Ahora me rindo y te acepto como mi Señor y mi Salvador, mi Dios, Jesús amado.»
Conclusión
Las 7 mentiras de la Navidad relacionadas con la cena navideña son profundas y están completamente normalizadas en nuestra cultura.
La tradición de la gran cena del 24-25 de diciembre no viene de la Biblia. Viene de:
- La fiesta Yule de los celtas, donde quemaban un tronco de árbol durante siete días en honor al sol
- La Saturnalia romana, fiestas dedicadas al dios Saturno con gula y borracheras extremas
- El Natalis Solis Invicti, la celebración del nacimiento del sol invicto el 25 de diciembre
- Una decisión arbitraria del Papa Julio I en el año 350 d.C. de cristianizar estas fiestas paganas
- La comercialización estadounidense del pavo sobrante del Thanksgiving
No tiene nada que ver con el nacimiento de Jesús. María no preparó una cena elaborada. José no degolló un pavo. Los pastores no llegaron a un banquete.
El nacimiento de Jesús fue simple, humilde, sin fanfarria ni festejo gastronómico.
Y sin embargo, hemos convertido esta fecha en una época de exceso, gula, borracheras, deudas y presión social.
Ya es hora de decir: suficiente.
No necesitas una cena perfecta para honrar a Jesús. No necesitas endeudarte comprando ingredientes especiales. No necesitas estresarte decorando la mesa como si fuera una producción de revista.
Lo que Jesús quiere es simple: tu corazón rendido a Él. Tu obediencia a su Palabra. Tu vida transformada por su gracia.
Eso no requiere pavo. No requiere vino. No requiere postre navideño.
Solo requiere que renuncies a las mentiras y abraces la verdad.
Navidad no se celebra. Se proclama.
Y la proclamación es simple, gratuita y poderosa: Jesús vino, murió, resucitó, y viene pronto.
Ese es el verdadero mensaje. Todo lo demás es distracción pagana cristianizada.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Es pecado comer pavo el 24 de diciembre?
No, no es pecado comer pavo. La comida en sí no es el problema. El problema es la mentira que rodea esa comida: que estamos «celebrando el nacimiento de Jesús» cuando en realidad estamos perpetuando tradiciones paganas sin fundamento bíblico.
Si quieres comer pavo el 24 de diciembre, cómelo y dale gracias a Dios por la comida. Pero no digas que lo haces en honor al nacimiento de Jesús, porque Él no nació en esta fecha y nunca nos mandó a celebrar su cumpleaños de esta manera.
2. ¿Jesús realmente nació el 25 de diciembre?
No. No hay ninguna evidencia bíblica o histórica de que Jesús naciera el 25 de diciembre. De hecho, es altamente improbable que naciera en invierno, ya que Lucas 2 menciona que los pastores estaban en los campos cuidando sus rebaños de noche, algo imposible en el invierno de esa región.
El 25 de diciembre era la fecha pagana del Natalis Solis Invicti (nacimiento del sol invicto). En el año 350 d.C., el Papa Julio I arbitrariamente decretó esa fecha como el nacimiento de Cristo para «cristianizar» las fiestas paganas.
3. ¿De dónde viene la tradición de comer pavo en Navidad?
El pavo navideño viene del Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) de Estados Unidos, que se celebra en noviembre. Después de esa festividad, los productores estadounidenses tenían un excedente de pavos que comenzaron a comercializar en Sudamérica.
Nos vendieron la idea de que «una verdadera cena navideña» debe incluir pavo relleno. Los ecuatorianos, que ya habíamos adoptado la tradición española de comilonas en diciembre, incorporamos fácilmente el pavo.
No tiene absolutamente nada que ver con el nacimiento de Jesús.
4. ¿Por qué diciembre tiene el índice más alto de suicidios?
Porque las mentiras de la Navidad crean presiones y expectativas irreales. Nos venden que diciembre debe ser «feliz», «familiar», «mágico».
Pero para quienes están solos, han perdido seres queridos, tienen matrimonios rotos, o están pasando por crisis, esta presión se vuelve insoportable.
La nostalgia, la soledad y la depresión se magnifican. Algunas personas llegan al punto de quitarse la vida.
Esta es una de las consecuencias más trágicas de tradiciones que no vienen de Dios sino del paganismo comercializado.
5. ¿Qué dice la Biblia sobre celebrar el nacimiento de Jesús?
La Biblia no dice nada sobre celebrar el nacimiento de Jesús. No hay ni un solo mandamiento o ejemplo de los apóstoles celebrando su cumpleaños.
De hecho, lo único que Jesús nos mandó recordar fue su muerte y resurrección (Lucas 22:19). El enfoque del evangelio no está en que Jesús nació, sino en que murió por nuestros pecados, resucitó al tercer día, y viene pronto.
La «proclamación de Navidad» bíblica es ese mensaje, no una cena del 24 de diciembre con pavo y postres.
Ahora ya sabes que la cena navideña también es otra de las 7 mentiras de la Navidad. Una vez más te repito, si tienes los recursos para hacerlo, adelante, pero también comparte con los demás…




