Las 7 Mentiras de la Navidad: El Niño Jesús – La Peor Mentira de Todas

¿Jesús nació como un niño? obviamente, ¿Jesús sigue siendo un niño? naturalmente NO.
Jesús creció como todo ser humano hasta convertirse en adulto y cumplir su propósito: La redención de de la humanidad.
Durante seis artículos hemos desenmascarado las mentiras de la Navidad:
Cada una de estas mentiras tiene raíces paganas, comerciales o simplemente inventadas sin ningún fundamento bíblico.
Pero todas esas mentiras, por graves que sean, son síntomas de algo más profundo. Algo más dañino. Algo que va al corazón mismo de quién es Jesús.
La séptima de las 7 mentiras de la Navidad es esta: creer que Jesús es un indefenso niño.
Y esta mentira es la peor de todas porque distorsiona completamente quién es Jesús hoy.
Te hace perder de vista su poder, su autoridad, su victoria. Te mantiene atado a una imagen falsa que te impide experimentar al Cristo vivo y resucitado.
Hoy vamos a destruir esta mentira de una vez por todas. Y cuando terminemos, nunca volverás a ver a Jesús de la misma manera.
Los «Adornos» Navideños: Espíritus Engañadores
Antes de sumergirnos en la séptima mentira, necesitamos aclarar algo importante sobre todos esos «adornos» navideños que la gente defiende con tanto fervor.
«Es solo un adorno.» «Solo es arte.» «Nada más es una decoración.» «No le hace daño a nadie.»
No. Escúchame bien. No son solo adornos.
1 Timoteo 4:1 es devastadoramente claro:
«Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.»
Cuando hablas del «espíritu de la Navidad», estás hablando literalmente de espíritus. Pero no son espíritus santos. Son espíritus engañadores. Doctrinas de demonios.
Papá Noel no es un «adorno tierno.» El árbol de Navidad no es «solo decoración.» El pesebre con sus figuras no es «arte inocente.»
Son manifestaciones físicas de prácticas paganas que Dios prohíbe explícitamente. Son ídolos. Son puertas abiertas a lo demoníaco en tu hogar.
Una Pregunta Sencilla
Si el árbol de Navidad es «solo un adorno,» ¿por qué no lo pones en tu cumpleaños?
Piénsalo. Es tu cumpleaños. Decides poner un árbol de dos metros, llenarlo de luces y esferas, poner regalos debajo, y celebrar tu nacimiento alrededor de ese árbol.
¿Suena absurdo? Por supuesto. Porque no tiene nada que ver contigo ni con tu cumpleaños.
Exactamente igual: ¿Qué tiene que ver un árbol con el nacimiento de Jesús?
Nada. Absolutamente nada.
Entonces deja de defender algo que Dios prohíbe. Deja de cristianizar algo que tiene raíces satánicas.
Las 7 mentiras de la Navidad no se sostienen con «adornos inocentes.» Se sostienen con prácticas espirituales oscuras que la mayoría de la gente ni siquiera reconoce.
La Séptima Mentira de la Navidad: El niño Jesús
Ahora sí, hablemos de la mentira más dañina de todas.
Por todas partes en diciembre, ves la misma imagen: un bebé en un pesebre. Un niñito sonriente con los brazos extendidos. Un infante indefenso envuelto en pañales.
Las tarjetas navideñas muestran al «niño Jesús.» Las canciones hablan del «divino niño.» La gente se desea que «el niño Jesús los bendiga.» Las iglesias hacen la «novena al niño.»
Y todo el mundo ha aceptado esta imagen sin cuestionarla.
Pero aquí está el problema devastador: Jesús ya no es un bebé.
El Ridículo de la Imagen
Imagina esto: es tu cumpleaños. Tienes 40, 50, 60 años. Tu familia organiza una fiesta para celebrarte.
Y cuando llegas, te han puesto pañales. Te dicen: «Feliz cumpleaños, bebé Juan. Ven, bebé, sopla tus velitas.»
¿Cómo te sentirías? Insultado. Ridiculizado. Ofendido. ¿VERDAD?
Porque no eres un bebé. Eres un adulto. Y tratarte como bebé es una burla, no un honor.
Exactamente eso es lo que le hacemos a Jesús cada diciembre.
Jesús tiene más de 2,000 años desde su nacimiento terrenal. Murió, resucitó, ascendió al cielo, y está sentado a la diestra de Dios Padre como el Rey de Reyes y Señor de Señores.
Y nosotros lo reducimos a un bebé indefenso en un pesebre.
Eso no es honor. Es ridiculización. Es una burla disfrazada de devoción.
Las 7 mentiras de la Navidad te han hecho creer que estás honrando a Jesús cuando en realidad lo estás minimizando, lo estás reduciendo, lo estás convirtiendo en algo que dejó de ser hace dos milenios.
Jesús Creció: La Evidencia Bíblica
La Biblia es clara sobre esto. Jesús no se quedó bebé. No se quedó enano. No se congeló en el tiempo como un infante eterno.
Lucas 2:40 dice:
«Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.»
¿Ves esa palabra? Crecía.
Jesús fue bebé durante un tiempo muy corto. Luego fue niño. Luego adolescente. Luego adulto. (Lo lógico NO?)
Vivió 33 años en la tierra. De esos 33 años, solo fue bebé durante aproximadamente uno. El resto de su vida terrenal fue como niño, adolescente y adulto.
Y después de su muerte y resurrección, se convirtió en el Jesús glorificado, el Cristo victorioso, el Rey eterno.
Entonces, ¿por qué nos obsesionamos con la parte más pequeña e insignificante de su existencia?
Porque es conveniente. Porque es cómodo. Porque un bebé no confronta. Un bebé no desafía. Un bebé no te llama al arrepentimiento.
El Jesús Conveniente
A mucha gente le encanta tener a un «niño Jesús» como su Dios.

¿Por qué? Porque un bebé no habla. Un bebé no puede condenar tus pecados. Un bebé no puede confrontarte con tu hipocresía. Un bebé solo sonríe y se ve tierno.
Es el Dios perfecto para gente que quiere sentirse religiosa sin tener que cambiar realmente su vida.
Pero el verdadero Jesús, el Jesús que creció, el Jesús que caminó sobre el agua, que confrontó a los fariseos, que volteó las mesas de los mercaderes del templo, que llamó «hipócritas» y «sepulcros blanqueados» a los líderes religiosos…
Ese Jesús es incómodo. Ese Jesús exige obediencia. Ese Jesús no tolera la hipocresía religiosa.
Por eso preferimos al bebé. Es más fácil de controlar. Más fácil de ignorar.
Pero ese no es el Jesús de la Biblia.
La Consecuencia Devastadora: Necesitas Otros Intercesores
Aquí es donde las 7 mentiras de la Navidad te llevan a un error teológico masivo.
Si Jesús es un bebé indefenso, entonces lógicamente piensas: «¿Cómo puede ayudarme un bebé? Un bebé ni siquiera puede hablar. Un bebé necesita que lo cuiden.»
Entonces tu mente busca alternativas: «Si el bebé no puede ayudarme, entonces su madre sí. O los santos. O las vírgenes. Ellos son adultos. Ellos sí me pueden ayudar.»
Y así, sin darte cuenta, te has alejado del único mediador verdadero y has comenzado a buscar intercesores falsos.
Un Solo Mediador
Pero la Biblia es radical y contundente en este punto. 1 Timoteo 2:5 dice:
«Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.»
No dice «Jesucristo bebé.» Dice «Jesucristo hombre.»
Un solo mediador. No María. No Pedro. No ningún santo. Solo Jesús.
Si estás pidiendo que María interceda por ti, estás violando directamente esta escritura. Si estás rezando a santos muertos, estás buscando mediadores que Dios nunca autorizó.
¿Por qué lo haces? Porque inconscientemente ves a Jesús como un bebé incapaz de ayudarte.
Esa es la trampa de las 7 mentiras de la Navidad. Te alejan del verdadero Cristo poderoso y te dejan buscando ayuda en lugares donde no existe.
1 Pedro 5:7: ¿Quién Cuida a Quién?
Hay otro problema teológico masivo con ver a Jesús como bebé.
Si Jesús es un bebé, entonces nosotros debemos cuidarlo. Protegerlo. Ayudarlo.
Mira cómo la gente trata las figuras del pesebre. Las manipulan con cuidado. Las protegen. Les encienden velas. Las cuidan celosamente.
Es como si nosotros fuéramos los protectores de Dios en lugar de que Dios sea nuestro protector.
Pero 1 Pedro 5:7 invierte completamente esa dinámica:
«Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.»
¿Lo ves? Él tiene cuidado de nosotros. No al revés.
Jesús no necesita que tú lo cuides. Jesús te cuida a ti.
Jesús no necesita tu protección. Jesús te protege a ti.
Jesús no necesita tu ayuda. Jesús te ayuda a ti.
Pero si lo ves como un bebé indefenso, inviertes esa relación. Y terminas pensando que Dios depende de ti en lugar de que tú dependas de Dios.
Eso es espiritualmente devastador.
La Novena del Niño: Sin Fundamento Bíblico
Ya que estamos desmantelando las 7 mentiras de la Navidad, hablemos directamente de una práctica que millones realizan: la novena del niño.
Pregunta simple: ¿Dónde está eso en la Biblia?
¿En qué parte de los evangelios Jesús dice: «Cuando yo nazca, quiero que me hagan una novena»?
¿En qué parte de los Hechos los apóstoles organizan novenas para celebrar el cumpleaños de Jesús?
¿En qué epístola Pablo instruye a las iglesias sobre cómo hacer la novena correctamente?
La respuesta es simple: en ninguna parte. No existe. Es pura invención humana.
El Problema Con la Novena
La novena del niño tiene múltiples problemas:
Primero: Trata a Jesús como si fuera un bebé cuando ya no lo es.
Segundo: Celebra su «cumpleaños» en una fecha que ni siquiera es correcta.
Tercero: Crea un ritual religioso que Dios nunca ordenó.
Cuarto: Mantiene a la gente enfocada en el nacimiento cuando Jesús nos mandó recordar su muerte y resurrección.
Es una práctica sin fundamento bíblico que perpetúa la mentira central de las 7 mentiras de la Navidad: que Jesús es un niño.
Pero no lo es. Jesús es el Rey de Reyes. El Señor de Señores. El Todopoderoso.
Y tratarlo como bebé una vez al año no lo honra. Lo deshonra.
Las Consecuencias Personales: Depresión y Desesperanza
Ahora hablemos de algo profundamente personal y doloroso.
Las 7 mentiras de la Navidad, especialmente esta séptima mentira del niño Jesús, tienen consecuencias devastadoras en la vida emocional y espiritual de las personas.
¿Por Qué Tanta Depresión en Diciembre?
Diciembre tiene uno de los índices más altos de depresión y suicidio del año. Ya lo mencionamos en artículos anteriores, pero ahora entiendes una razón más profunda.
La gente está deprimida porque inconscientemente cree que Jesús no puede ayudarlos.
Piénsalo: Si tu concepto de Jesús es de un bebé acostado en un pesebre, ¿cómo ese bebé te va a ayudar con tu depresión? ¿Con tu ansiedad? ¿Con tu desesperación?
No puede. Un bebé no puede resolver tus problemas. Un bebé necesita ayuda, no la da.
Entonces te sientes abandonado. Solo. Sin esperanza.
«Dios no me oye,» piensas. «Está muy ocupado. Es solo un bebé. No me entiende. No me puede ayudar.»
Y en esa desesperación, algunas personas llegan al punto de quitarse la vida.
Un Mensaje Para Ti Que Estás Desesperado
Si estás leyendo esto y estás deprimido, desesperado, sin esperanza… escúchame bien:
No te suicides. En el nombre de Jesús, no lo hagas.
Si te suicidas, te vas directo al infierno. No hay segunda oportunidad. No hay perdón para el suicidio.
Pero más importante: tu desesperación está basada en una mentira.
No estás solo. Jesús no es un bebé indefenso que no puede ayudarte.
Jesús es el Todopoderoso. El que tiene todo poder en el cielo y en la tierra. El que venció la muerte. El que resucitó victorioso.
Y Él puede, absolutamente puede, ayudarte ahora mismo.
El Verdadero Jesús: Apocalipsis 1:8
Entonces, si Jesús no es un bebé, ¿quién es realmente?
Apocalipsis 1:8 te lo dice:
«Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.»
¿Lo ves? No dice «el poderoso.» Dice «el Todopoderoso.»
Todo poder. Toda autoridad. Todo dominio. Sobre todo.
Ese es Jesús. Ese es el verdadero Cristo que las 7 mentiras de la Navidad intentan ocultar de ti.
No es un bebé que necesita ser cuidado. Es el Dios Todopoderoso que te cuida a ti.
Apocalipsis 1:17-18: «Estuve Muerto, Pero Vivo»
Jesús mismo revela quién es en Apocalipsis 1:17-18:
«Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; más he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.»
¿Escuchaste eso?
«Sí, estuve muerto. Pero he aquí que vivo.»
Jesús reconoce que pasó por la muerte. Pero no se quedó muerto. Resucitó. Y ahora vive por los siglos de los siglos.
Y tiene las llaves de la muerte y del Hades. Tiene poder sobre la muerte misma.
Ese no es un bebé. Ese es el Rey victorioso sobre la muerte.
Marcos 9:23: Al Que Cree, Todo Le Es Posible
Aquí está otra verdad poderosa que las 7 mentiras de la Navidad intentan ocultar.
Marcos 9:23 dice:
«Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.»
¿Todo le es posible? Sí. TODO.
Pero solo si crees en el Jesús verdadero. No en un bebé. No en una estatua. No en una imagen mental de un niño sonriente en un pesebre.
Si crees en el Jesús Todopoderoso, el Cristo resucitado, el Rey de Reyes… entonces todo, absolutamente todo, le es posible.
Pero la mayoría de los cristianos viven angustiados, deprimidos, sin poder, porque inconscientemente todavía conciben a Jesús como un bebé.
«Dios no puede ayudarme con esto.» «Esto es demasiado grande para Dios.» «Dios está ocupado con cosas más importantes.»
Mentiras. Todas mentiras que vienen de ver a Jesús como algo menos de lo que realmente es.
Efesios 3:20-21: Mucho Más Abundantemente
Efesios 3:20-21 explota cualquier concepto limitado de Jesús:
«Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.»
Léelo otra vez. Despacio.
Jesús puede hacer todas las cosas. No algunas. Todas.
Y no solo puede hacerlas. Puede hacerlas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.
Tu imaginación más salvaje de lo que Dios puede hacer… Él puede superarla. Abundantemente.
Ese es el Jesús real. Ese es el poder que tienes disponible cuando dejas de creer en el bebé y empiezas a creer en el Todopoderoso.
Filipenses 2:10-11: Toda Rodilla Se Doblará
Esta es la verdadera proclamación de Navidad. No celebración. Proclamación.
Filipenses 2:10-11 declara:
«Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.»
Esa es la proclamación que debemos hacer en diciembre y todo el año:
Jesucristo es el Señor.
No «el niñito Jesús te bendiga.» No «feliz cumpleaños al niño Dios.» No «oremos al bebé Jesús.»
Sino: Jesucristo es el Señor.
Toda rodilla se doblará ante Él. No ante un bebé. Ante el Rey de Reyes.
Toda lengua confesará que Él es el Señor. No que es tierno o adorable. Que es el SEÑOR.
Esa es la verdad que las 7 mentiras de la Navidad intentan esconder.
Apocalipsis 19:11-16: El Verdadero Cristo
Quiero terminar con la descripción más poderosa de Jesús en toda la Biblia.
Apocalipsis 19:11-16:
«Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.»
Lee eso otra vez. Despacio. Deja que penetre en tu mente. Si quieres léelo desde Bible Gateway.
Ese es Jesús. El verdadero Jesús.
No un bebé en un pesebre. Sino un guerrero victorioso en un caballo blanco.
No un niño sonriente con las manos extendidas. Sino el Rey con ojos como llama de fuego.
No un infante indefenso. Sino el Verbo de Dios con una espada saliendo de su boca.
No el «niñito Jesús.» Sino el Rey de Reyes y Señor de Señores.
Ese es a quien debes proclamar. Ese es a quien debes adorar. Ese es en quien debes creer.
Adoración Inconsciente a Ídolos
Antes de terminar, necesito confrontar algo más.
Mucha gente dice: «Yo no adoro ídolos. Yo solo tengo decoraciones.»
Pero las 7 mentiras de la Navidad te han hecho adorar ídolos sin siquiera darte cuenta.
¿Cómo? Piensa en esto:
Cuando decoras el árbol de Navidad, ¿dónde estás? De rodillas.
Cuando pones los regalos debajo del árbol, ¿dónde estás? De rodillas.
Cuando abres los regalos el 24 de diciembre, ¿dónde estás? Arrodillado alrededor del árbol.
Cuando admiras el árbol decorado, ¿qué haces? Lo contemplas con reverencia.
Inconscientemente, te estás postrando ante un ídolo. Y estás enseñando a tus hijos a hacer lo mismo.
365 días al año, ese árbol, ese pesebre, esas decoraciones están invitando a tu familia a postrarse ante algo que no es Dios.
Y lo haces sin cuestionarlo porque «es tradición.»
Pero Filipenses 2:10-11 es claro: es ante Jesús ante quien toda rodilla se debe doblar. No ante un árbol. No ante un pesebre. No ante ningún ídolo.
Conclusión: El Fin de las 7 Mentiras de la Navidad
Hemos llegado al final de este viaje revelador.
A lo largo de siete artículos, hemos desenmascarado completamente las 7 mentiras de la Navidad:
- El pesebre: Originado en un supuesto milagro de una estatua que le sonrió a San Francisco de Asís. Violan el mandamiento de no hacer imágenes. (Lee el artículo)
- Los tres reyes magos: No eran tres, no eran reyes, no se llamaban Melchor, Gaspar y Baltazar, y nunca estuvieron en el pesebre. Llegaron más de un año después. (Lee el artículo)
- Papá Noel: Una creación comercial de Coca-Cola en 1931, mezclando a San Nicolás de Bari con el dios pagano Odín y los duendes nórdicos. (Lee el artículo)
- El árbol de Navidad: Originalmente decorado con sangre y cabezas humanas en rituales paganos dedicados a Odín y Thor. Dios lo prohíbe explícitamente. (Lee el artículo)
- Los regalos: Vienen de la Saturnalia romana, brujas paganas, y supersticiones sobre obtener prosperidad. No del nacimiento de Jesús. (Lee el artículo)
- La cena navideña: Del 24 al 31 de diciembre se celebraban fiestas paganas al dios Saturno y al sol. Un papa en 350 d.C. arbitrariamente decretó el 25 como nacimiento de Cristo. (Lee el artículo)
- El niño Jesús: La peor mentira de todas. Reduce al Todopoderoso Rey de Reyes a un bebé indefenso, causando depresión, búsqueda de falsos intercesores, y adoración distorsionada. (Lee el artículo)
El Mensaje Final
Las 7 mentiras de la Navidad no son inocentes. No son «solo tradiciones.» No son «decoraciones inofensivas.»
Son espíritus engañadores. Doctrinas de demonios. Prácticas paganas cristianizadas que te alejan del verdadero Cristo.
Y ahora que sabes la verdad, eres responsable ante Dios de lo que hagas con ella.
¿Qué Harás?
Tienes una decisión que tomar.
Puedes seguir perpetuando las mentiras porque «así lo hemos hecho siempre» y porque te gusta la tradición.
O puedes ser radical. Puedes ser bíblico. Puedes obedecer a Dios aunque eso signifique ir en contra de la corriente cultural.
Navidad no se celebra. Se proclama.
Y la proclamación es simple, poderosa y verdadera:
Jesucristo vino al mundo. Vivió sin pecado. Murió por nuestros pecados. Resucitó al tercer día. Ascendió al cielo. Está sentado a la diestra de Dios Padre. Y viene pronto a buscar a su iglesia.
Ese es el mensaje. Ese es el evangelio. Esa es la verdadera Navidad.
No necesitas un pesebre para proclamarlo. No necesitas un árbol. No necesitas regalos costosos. No necesitas una cena elaborada. No necesitas reducir a Jesús a un bebé.
Solo necesitas abrir tu boca y decir la verdad.
Jesús no es un niño. Es el Rey de Reyes y Señor de Señores.
Y viene pronto.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Por qué es la peor mentira creer que Jesús es un niño?
Porque distorsiona completamente quién es Jesús hoy. Reduce al Todopoderoso Rey de Reyes (Apocalipsis 1:8) a un bebé indefenso que no puede ayudarte.
Esto causa múltiples problemas: (1) Depresión, porque crees que Dios no puede ayudarte con tus problemas. (2) Búsqueda de falsos intercesores (vírgenes, santos), porque un bebé «no puede» mediar por ti. (3) Adoración distorsionada que ridiculiza a Jesús en lugar de honrarlo. Jesús creció (Lucas 2:40), murió, resucitó, y ahora es el Cristo glorificado con todo poder. Tratarlo como bebé es ofensivo.
2. ¿Tiene fundamento bíblico la novena del niño?
No. En ninguna parte de la Biblia se menciona hacer novenas. No hay mandamiento de Jesús de celebrar su cumpleaños. No hay ejemplo de los apóstoles haciendo novenas.
Es pura tradición humana sin base escritural. Además, perpetúa la mentira de que Jesús es un niño cuando ya no lo es. La única cosa que Jesús nos mandó recordar fue su muerte y resurrección (Lucas 22:19), no su nacimiento.
La novena del niño es una práctica religiosa inventada que no tiene nada que ver con la adoración bíblica.
3. ¿Por qué diciembre tiene tantos suicidios si es «época de alegría»?
Precisamente porque es mentira que sea «época de alegría.» Las mentiras de la Navidad crean expectativas irreales y presiones insoportables. Peor aún, la imagen del «niño Jesús» hace que las personas inconscientemente crean que Dios no puede ayudarlas.
Si tu concepto de Jesús es un bebé indefenso, ¿cómo te va a ayudar con tu depresión? Las personas se sienten abandonadas, sin esperanza, porque creen en un Jesús que no es el verdadero.
El verdadero Jesús es Todopoderoso (Apocalipsis 1:8) y puede salvarte ahora mismo.
4. ¿Cómo adoramos ídolos inconscientemente en Navidad?
Cuando decoras el árbol de Navidad, te arrodillas ante él. Cuando pones regalos debajo, estás de rodillas frente al árbol. Cuando abres regalos, te sientas alrededor del árbol en una posición de reverencia. Admiras el árbol decorado con contemplación.
Todo esto es adoración inconsciente a un ídolo pagano. Filipenses 2:10-11 dice que solo ante Jesús debe doblarse toda rodilla, no ante árboles, pesebres o decoraciones. Y estás enseñando a tus hijos a hacer lo mismo 365 días al año.
5. Si Jesús no es un bebé, ¿quién es realmente?
Jesús es el Rey de Reyes y Señor de Señores (Apocalipsis 19:16). Es el Todopoderoso (Apocalipsis 1:8). Es el que vive por los siglos de los siglos y tiene las llaves de la muerte (Apocalipsis 1:17-18).
Es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5). Es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos (Efesios 3:20).
Jesús fue bebé por aproximadamente un año de 2,000+ años de existencia. El resto ha sido como niño, adulto, y ahora Cristo glorificado. Enfocarse en el bebé es ignorar quién es realmente.




